Refugio

©Maxi Kohan

 

Esta mañana confundí la niebla con la lluvia, cuando me di cuenta ya era tarde, no había vuelta atrás a ningún hogar, no había ya hogar, sólo agua y frío blanco.
Desde adentro el instinto me llevó de la mano a buscar un refugio, encontré el refugio (o él me encontró a mi), esperé respirando neblina hasta que el viento se tragó las nubes, dí las gracias a las hojas y la roca por protegerme.
La lluvia se fue, el refugió se quedó, por si cualquier otra mañana me vuelvo a confundir.